Eduardo Silva Fiuza, un modelo brasileño nuevo denunciante de Aníbal Lotocki, brindó su impactante testimonio en Cortá por Lozano al mismo tiempo en el que Mauro Szeta revelaba que hay una denuncia más por asociación ilícita contra el polémico doctor.
“Vine a Argentina a fines de 2015, fui a su consultorio en 2016 por prótesis pectorales y me miró y me dijo que no las recomendaba porque yo hacía deportes y levantaba muchas pesas, que se podían llegar a dislocar de lugar. Me comentó de un método innovador suyo: un plasma rico en plaquetas mezclado con metacrilato, y que supuestamente sería más eficaz”, explicó el invitado del programa de Vero Lozano.
El brasileño también dijo que Lotocki le aseguró una recuperación más rápida que con una operación normal, y que terminó abonando lo mismo que si hubiese hecho esa intervención.
“En la clínica me recibieron muy bien, amables, aparte Lotocki era amigo de mi ex”, continuó Eduardo, que aclaró que ya no tiene relación con aquella persona que le recomendó el doctor que hoy es repudiado a nivel nacional por la muerte de Silvina Luna.

“Al segundo día después de la operación, tenía mucho dolor y me dolían los pectorales, estaban duros como cemento. Volví a la clínica y Florencia, su instrumentadora, me recibió y me inyectó corticoides y antiinflamatorios. Aníbal me hizo drenaje porque tenía retención de líquidos, me pinchó con una cánula”, siguió el modelo.
Eduardo aseguró que en esa intervención le extrajeron 110 tubos de sangre y que no había el personal médico necesario en el quirófano, a punto tal que la anestesia le fue colocada por la enfermera. “Creí que todo eso era normal porque era mi primera operación”, señaló.
El brasileño continuó explicando que vio a otros dos cirujanos plásticos antes de volver a ver a Lotocki, y uno de ellos le dijo que no podía tocarlo por tener algo extraño y desconocido en el cuerpo.

Luego estudios arrojaron que Eduardo tiene una ginecomastia en uno de sus pectorales.
La expareja del brasileño lo acompañó a la clínica para pedirle a Lotocki que hiciera algo para solucionarle el problema que tenía. “Ahí fue cuando me llevó al quirófano, me pinchó y empezó a salir líquido como si fuese una canilla. Desperté con sensación de alivio porque había perdido hasta la movilidad de la parte superior del cuerpo”, reveló Eduardo.
3 años después, Eduardo volvió al consultorio de Lotocki para una marcación abdominal porque solo él la hacía en la Argentina y no tenían que agregarle nada en el cuerpo, solo sacarle.
“Ahí él me comentó que quizás podía hacerme una lipo en la papada o agregarme glúteos”, indicó Fiuza Silva sobre algo que finalmente terminaría pasando.

“Me hicieron todas estas intervenciones, pasé por el postoperatorio, quedé bien hasta que vi que debajo del ombligo no me gustó cómo quedaba. Al mes pasé por el quirófano, nuevamente me sacó sangre y me colocaron metacrilato cuando me dijeron que era plasma”, finalizó Eduardo, que denunció a Lotocki y pidió su prisión preventiva.
LA NUEVA DENUNCIA CONTRA LOTOCKI Y SU ESPOSA
El escenario actual del polémico doctor es el rechazo al pedido de detención por la tentativa de homicidio del modelo uruguayo Raphael Dufort y también la ampliación de la denuncia por asociación ilícita con otras seis personas entre quienes se encuentra María José Favarón, la esposa de Lotocki, que tiene que ser resuelta por la cámara de Casación.
“Quedó medio tapado lo más importante: un segundo juez rechazó el pedido de detención de Lotocki porque entiende que no hay peligro procesal ni pedido de fuga. Es Carlos Rengel el juez, el mismo que lo condenó y que ahora está esperando que Casación confirme o no la pena”, indicó Mauro Szeta.
Hoy surgió una segunda denuncia por asociación ilícita realizada por Gabriela Trenchi contra Lotocki como cabeza de la organización, su esposa de coautora “porque sin ella no podría haber existido la asociación” y seis incriminados más.
“Lo importante es que se plasma una nueva denuncia por asociación ilícita que habrá que ver si se puede probar. El doctor Roberto Cazorla pide que se investigue a Aníbal Lotocki, María José Favarón, Claudio Martínez, Rubén Herrera, Oscar Herrera, Fabricio Medina, Dina Molinas y Nahuel Martos, y a todos los acusa de haber integrado desde abril de 2008 a la actualidad una asociación con el objeto de cometer una serie indeterminada de delitos, en particular maniobras defraudatorias consistentes en colocar productos no autorizados en cuerpos de personas”, leyó Szeta en Cortá por Lozano.